Nuestra visión es limitada: no podemos distinguir estructuras menores que la décima parte de un milímetro. Sin embargo, desde hace siglos, el desarrollo de aparatos ópticos como lupas y microscopios nos ha permitido ampliar esa frontera perceptiva y acceder a un mundo invisible a simple vista. Gracias a estos instrumentos, la ciencia ha podido estudiar la evolución de la materia, de la vida y de los materiales creados por el ser humano desde una escala microscópica. En esta actividad, desarrollada en el espacio Micrarium de CosmoCaixa, el alumnado podrá explorar ese mundo oculto mediante la observación directa de muestras naturales y artificiales. Seleccionará, preparará y analizará las muestras utilizando distintos sistemas de magnificación para sumergirse en las entrañas de todo tipo de materiales, orgánicos e inorgánicos: arena de la playa, minerales, micrometeoritos, protozoos, levaduras, cianobacterias, larvas, plumas, microplásticos ¡e incluso obras de arte!